search instagram arrow-down

Blogs que sigo

¡Valle de Bravo! Por dos noches, tu valle ha cogido fuego

Edición de Carta Lírica Digital y

el Centro Cultural Francisco Henríquez

Correctora y consejera: Ivonne Martín

Director

Francisco Henríquez

Miami, 2019

Valle-de-Bravo1-800x400
En este escenario inmenso/ que llaman Valle de Bravo,/
mi palabra con miel lavo/ antes de expresar qué pienso./ 
Aquí el pensar es tan denso / -¡tan que el espíritu llena-!/ 
y “cuando se desordena/ la tempestad en el alma”,/ *
un ángel de luz y calma/ los diablillos encadena./
He visto una garza blanca/ volando en vuelo de embrujo,/
y con su traje de lujo/  descender a la barranca./
La he visto cual madre franca/ arrullando a sus pichones:/
todas estas condiciones/  hacen que en medio del Valle
más de un corazón estalle/ en lágrimas y emociones./
Aquí cuando caen rayos/ y dejan la selva herida,/
corre la sangre fluida/ y no valen pararrayos./
Se quiebra el sol en desmayos/ y las duras rocas raja,/
la tarde se desencaja/ y por las galaxias entra/
en donde la noche encuentra/ su luminosa mortaja./

* Pasaje de Gaspar Núñez de Arce, español

La totalidad de las décimas incluidas en esta reseña,
son de la autoría de su reseñador Francisco Henríquez.

Franco b Rivero

¡Dos noches! Valle de Bravo
se hizo de fuego en dos noches:
en dos noches con derroches
de fósforo, lava y clavo.
Un pueblo que fuera esclavo
se impuso en su rebeldía,
y de aquel piano salía
un bando de mariposas
por unas manos virtuosas
¡en una tierra bravía!

Pris

El guitarrista Reinaldo Enrique López Lima  y el tresero
Leandro  Edildo  Rojas González amenizaron el concierto

Lorenzo Suárez Crespo
presentando a los poetas

La noche se abría en una
bella riada de colores;
todos los alrededores
poblaban lujo, fortuna.
Allá en el cielo la luna
vestía su mejor gala;
en Valle de Bravo un ala
alborotaba la lira,
y la décima guajira
revoloteó por la sala.

AnaBell

Anabeivi y Juan Rodríguez (hija y padre)

Luego de Anabeivi ver
con su padre, me creí
yéndose el Guamá de allí
en un brioso atardecer.
Verde azorado correr
se oyó pasando Viñales,
y dicen los naturales
de donde se eleva el Pan
que ven a Anabeivi y Juan
cantando en sus litorales.

Leandro

Oniesis Gil y Leandro Camargo

Oniesis, junto a Leandro,
al Guamá nuevas lloviznas
le dieron, y con sus briznas
tuvo el río otro meandro.
Lorenzo, en débil balandro,
sin cobardía ninguna,
navegó el río con una
prora carente de aletas,
y encontró a los dos poetas
pescando peces de luna.

Fredo Presentación

Fredo Arias de la Canal
presentó a sus glosadores
con los más altos honores
(algo en él muy natural).
Y salió en todo triunfal,
como se esperaba de él;
es que cuando uno es fiel
a la causa que predica,
vive una existencia rica: 
¡rica en hojuelas de miel!

Fue de la Segunda Glosa
del Paraíso, y por donde
Fredo pregunta y responde
sobre una edad nebulosa.
La tentación no reposa:
Eva, Adán y Jehová…
y la serpiente que va
y serpentea la alfombra,
cubierta por una sombra:
la sombra del más allá.

20190522_182943

Liudmila Quincoses recitó  la glosa
de Yasmín Sierra (ausente)

Liudmila fue de Yasmín
la que leyera la glosa,
y como una mariposa
le puso alas al jardín.
La hora, por el confín,
de gozo resplandecía,
y el cielo, (que parecía
como luminosa carpa,)
lloviznó de luz el arpa
que la noche entretenía.

Jivonne 1)

Ivonne  Martín, en un son
de riquísimo lenguaje,
rindió fastuoso homenaje
a su misma producción.
Glosó a Fredo con un don
que nadie glosar podría,
y cuando el sol se escondía
detrás de los altos montes,
en los nuevos  horizontes
un sol nuevo aparecía.

Paco

Lorenzo Suárez Crespo
Francisco Henríquez (de pie)

Debido a cierta afonía
crónica que yo padezco,
aunque no me lo merezco,
Lorenzo leyó la mía.
Ni yo mismo me creía
lo que dijera de Adán,
ya que las cosas no están
claras en el Paraíso,
y hace falta otro preciso
estudio sobre el rufián.

image-4

Isabel Díez Serrano (ausente)

Laura Sobredo leyó,
en perfecto castellano,
de Isabel Díez Serrano,
la glosa que esta escribió.
Nada puso ni quitó
a su texto original;
todo salió muy normal,
al punto que parecía
que era Isabel quien leía
desde un podio universal.

20190522_190133

Esperanza Tovar lee la glosa de Rosamarina García (ausente)

Abrió Esperanza Tovar
una ventana divina
para que Rosamarina
entrase al sitio a cantar.
Y se podía escuchar
la voz de Santos Chocano,
que venía de la mano
del genial César Vallejo,
con ese vivo reflejo
del idioma castellano.

image-5

Mª. Jesús Lozano Cáceres  (ausente)

Tocó a Maricruz Patiño
leer la glosa de Susa
(Jesús Lozano), y le acusa
mucho de especial cariño.
ella quiere como a un niño
cada poema que escribe;
por eso Susa hoy recibe,
como un abrazo de luz,
el amor que Maricruz
por el niño de ella exhibe.

image-6

Ana Rosa, la elegancia
desplegó al leer su glosa
(muy normal en Ana Rosa
que no vive con jactancia).
Todo fulgor y fragancia
cundían su alrededor:
es que para dar color
(si ser colorida quiere
y el momento lo sugiere)
¡ella misma es una flor!

image-8

Agustín Delgado Santana (ausente)

Franco Rivero (el pianista)
recitó a Agustín Delgado,
y quedó muy destacado
en su calidad de artista.
Poeta y gran sonetista,
además de neto y culto;
por eso creo un insulto
que se trate con despecho:
si alguien toma ese derecho
es porque no es un adulto

image-7

Odalys Leyva Rosabal

En Odalys ya no es miedo
lucirse en el escenario,
porque lo transita a diario
como corcel en el ruedo.
Así que leyó ante Fredo
su glosa con buenos aires;
malos gestos ni desaires
pudieron verse en las caras
donde las sonrisas claras
volaban con sus donaires.

       

CENTRO CULTURAL Y CARTA LIRICA F H

Carreta de los Henríquez en la finca El Laberinto

A %d blogueros les gusta esto: